Un estudiante discapacitado de 17 años fue perseguido, obligado a tirarse al suelo, inmovilizado y detenido en la escuela.
Era evitable.

«Cuando envías a tu hijo a la escuela, esperas que esté seguro, no que ocurra algo así».
- Tireese Winfield
Del aula a la crisis
Una interacción rutinaria en clase por un teléfono móvil en el Instituto Potomac de Dumfries, Virginia, se convirtió en un incidente violento que cambió la vida de un estudiante de 17 años con una discapacidad emocional documentada. En lugar de recurrir a la desescalada o a los apoyos basados en la discapacidad, el personal de la escuela llamó a seguridad y a un Agente de Recursos Escolares (SRO), lo que agravó la situación.
El alumno fue perseguido por un pasillo, golpeado contra una pared, obligado a tirarse al suelo, esposado, inmovilizado y trasladado a un centro de detención de menores, a pesar de que gritaba de dolor y no suponía ninguna amenaza grave. Lo que debería haberse tratado como un problema de apoyo al comportamiento se convirtió en una detención traumática, que pone de relieve los peligros de la intervención policial en la disciplina escolar.
Lo que hay que cambiar ahora
Esta petición exige la actuación inmediata del Consejo Escolar del Condado de Prince William para evitar que esto vuelva a ocurrir. Pide que se modifique urgentemente el acuerdo de la Junta Escolar con las fuerzas del orden para:
- Prohibir la participación de la SRO en la disciplina escolar rutinaria
- Exigir formación específica para la discapacidad y prácticas de desescalada
- Asegurarse de que las respuestas se ajustan a los PEI de los alumnos y a las protecciones legales
- Establecer garantías claras para detener el uso de la fuerza, la coerción y la detención por conductas no delictivas.
La petición pretende salvaguardar a los alumnos, impedir la criminalización de los alumnos con discapacidad y hacer que el distrito cumpla la ley federal.